|
►
ver articulo publicado en
Cambio 16 en septiembre de 1976
►
Artículo publicado en: La voz de Almería el 13 de Agosto del 2.004
por José Angel Pérez
PAN,
TRABAJO Y LIBERTAD
El militante de la Joven Guardia Javier Verdejo estaba, tal día como hoy
haciendo una pintada por la democracia en el viejo Balneario de San
Miguel cuando fue sorprendido por la Guardia Civil. Era de noche y buscó
la oscuridad de la playa para salvarse de la detención. Pero fue abatido
a disparos.
Hoy, en la calle de San Miguel del barrio del Zapillo, escenario de uno
de los episodios más oscuros de la transición en la provincia de
Almería, ya no existe la terraza de verano ni el muro donde el joven
almeriense, Javier Verdejo dejó impreso en rojo parte de un mensaje
inacabado Pan, T (Trabajo y Libertad), antes de caer abatido por el
disparo de un miembro de la Guardia Civil adscrito a la 212 comandancia
de Almería, quien separado del cuerpo pasó los últimos años de su vida
en la barriada del Alquian.
El hecho ocurrió la madrugada del 13 al 14 de 1.976. Este año España
vivía una situación sociopolítica un tanto compleja y oscurantista. El
momento había llegado y en el ambiente se respiraba tímidamente la
andadura hacia la democracia en nuestro país.
Roberto García Calvo era entonces Gobernador civil de Almería cuando
ocurrió la muerte del joven estudiante. Francisco Javier Verdejo hijo de
un ex alcalde de Almería procedente de una familia conservadora y
tradicionalista, asesinado con tan solo 19 años de edad. Hoy se cumplen
veintiocho años de su absurda muerte.
El entonces presidente del gobierno, Adolfo Suárez- según recuerdan
muchas de las crónicas escritas a posteriori- se encontraba esos días a
apenas unos Kilómetros de allí, en la barriada de Cabo de Gata en la que
veraneaba con la familia y donde esa noche una de sus hijas estaba
siendo coronada como reina de las fiestas patronales.
Pintada
Por una pintada, el joven Francisco Javier Verdejo, militante de la
Joven Guardia roja, rama juvenil del Partido del Trabajo de España, y
delegado de curso de primero de , Biológicas en la Universidad de
Granada murió alevosamente de un disparo efectuado por uno de los dos
agentes de la Guardia Civil, que con misiones de vigilancia de playas,
esa noche con un sospechoso celo, quizás previamente alertado por sus
superiores, decidieron ampliar la zona de control, hasta el cemento de
la calle dejando atrás las huellas de sus pasos por la arena de la playa
de San Miguel.
Esa noche Francisco Javier Verdejo no estaba solo. Otros tres compañeros
que vigilaban el callejón mientras hacía la pintada en el muro dieron la
voz de alarma al ver aparecer a una pareja de la Guardia Civil. Los
cuatro muchachos salieron corriendo en direcciones distintas. Francisco
Javier lo hizo en dirección a la playa . Se equivocó de terreno y se dio
de bruces con la muerte. Allí le alcanzó el proyectil disparado por uno
de los agentes y cayó muerto.
El día del entierro del joven, miles de personas se congregaron en la
Plaza de San Pedro, mostrando abiertamente su indignación y su rabia por
el suceso.
Ahora cuando se cumplen
veintiocho años de su muerte sus amigos seguimos honrando su memoria,
como anteriormente lo hicieran otros, como Alberti, con su poesía, el
cantaor almeriense José Sorroche, con su cante hondo, el pintor
Castillo, quien en sus acuarelas expresó todo el dolor y recuerdo al
fallecido.
Homenajes poéticos
|
Sueños
Quisiera poner a
flor de tierra todos los sueños.
Quisiera poner
pan y dignidad en cada estómago.
Quisiera
respirar humanidad en cada sorbo. Y caminar con la libertad
hasta no dejar ni un solo barrote en todas las cárceles del
Planeta.
Yo nací para
nacer. Y quiero vivir para estar vivo. Y quiero respirar
compartiendo el aire. Y reír en medio de la risa. Y llorar en
medio del llanto. Y pelear sin descanso, como un guerrero frente
a la injusticia.
Estoy aquí
para no tener. Quisiera ser pobre hasta no poseer ningún
bolsillo, ni en el cuerpo ni en el alma. No quisiera acumular
ninguna mercancía, ninguna estupidez, ningún orgullo, ningún
dinero,, ninguna fama, ninguna riqueza, ninguna soberbia...
Quisiera ser
sencillo, honesto, transparente y darme en cada gesto y
repartirme en cada acto... Y al no tener nada que perder y todo
por entregar apartar el miedo y el egoísmo y combatir junto al
oprimido hasta la libertad.
No vengan pues
con sus medallas. Guárdese sus bendiciones el Sr. Obispo. Sus
condecoraciones el Sr. Militar. Sus halagos y prebendas los
señores del poder... Que a mí me insulta todo esto. Llévense
toda esa porquería lejos de mí... Y no amenacen que la verdad y
la vida os va a vencer.
Porque vamos a
vencer los pobres, tenemos que vencer aunque nos cueste ¿Qué nos
vais a quitar si no es la vida? ¿Y cómo vais a quitarnos la
vida, si la vida cuando nace no para de crecer? Aunque la
asesinéis no para de avanzar... Podréis acaso detenerla un
instante, como el agua de un río se detiene en el pantano pero
luego sigue su curso imparable.
¿Cómo
impediréis la libertad?
¿Cómo vais a
frenar la historia ni a parar el tiempo?
¡Mañana, será
mañana...! A pesar de todos los tiranos y de todos los
imbéciles.
Juan Manuel Sánchez Gordillo
“Cantar
de amigo”
Di, noche,
amiga de los oprimidos,
di, noche, hermana de los solidarios,
¿dónde dejaste al que ayer fue mi amigo,
dónde dejaste al que ayer fue mi hermano?
—Verde le dejo junto al mar tranquilo;
joven le dejo junto al mar callado.
Antonio Carvajal |
|
A
Javier Verdejo
18-08-2004
Como es morirse
solo
hermano
Solo y acorralado
como es morirse hermano
y la boca en al arena solo
sólo
mascando las escamas de los
peces
los ojos sorprendidos
asustados y solos
te mataron
estrella de mar
acorralado
hermano
tu sangre sola
tu sangre acorralada
tu sangre múltiple
tu sangre levantada
violeta gualda y roja
tu sangre derramada
entre tus manos una T desvestida
un PAN asesinado
y una Y para quedar sorprendida
en la tralla del odio
como es morirse hermano
solo y acorralado
como es estar a punto de vivir
y quedarse austado y
sorprendido
asesinado
a pedazos de odio
a hocicazos de cerdo
a mierda de gallina
cómo es morirse solo
con la sangre en la boca
desbocada
dando gritos
cuajada de claveles
hermano
cómo es morirse solo
.....y continúa
Un Poema de Angel Berenguel
Aquella madrugada
Por Alonso de Molina
17-08-2004
Aquella
madrugada,
13-14 agosto 1976,
Almería fue roja
y Andalucía verde, blanca, verde
la sangre prohibida
de Javier Verdejo
quedó para siempre
encadenada a sus sueños
Sobre el color amarillo
del tiempo el pájaro,
los pájaros son otros
pero aún cantan
In memoriam
Agosto 2004
28 años después
|
|